Organiza tu armario
Yo que tú, empezaría por el armario. De hecho, esta semana tengo una cita conmigo misma para poner un poco de orden; después de tantas fiestas y de las compras de las rebajas es hora de hacer limpieza. Estos son mis pasos para poner orden en tu ropa:
Saca toda la ropa del armario
Pero sólo si tu armario está muy desordenado. Si está más o menos bien, puedes pasar al siguiente paso directamente, con la ropa ya colgada en el armario.
Cuelga todo según el tipo de ropa
Pon todas las camisas juntas (yo además las ordeno por colores ); todos los pantalones juntos (yo además los organizo por tipo de pantalón, es decir, los anchos juntos, los pitillo juntos, etc.); cuelga todas las faldas juntas… Deja doblados los jerséis de lana, las camisetas y los jeans. El resto de la ropa es mejor colgarla.
Una vez lo tengas todo ordenado, empieza a tirar
Sí, una vez esté todo ordenado, empieza a repasar prenda por prenda y haz tres montones: uno con la ropa que vas a tirar porque no sirve ni para regalar, la que está estropeada. Haz otro montón con la ropa que ya no te gusta, no te vale o no puedes usar por tu estilo actual, pero que puedes regalar o donar. Y por último, haz un montón con la ropa que tienes que arreglar, planchar o llevar al tinte. Sin pensarlo mucho, haz estos tres montones y empieza a hacer hueco en tu armario.
Cómo saber cuándo deshacerte de una prenda
Yo normalmente, si no la he usado durante dos temporadas —por ejemplo, los últimos dos veranos—, la guardo en una maleta y la subo al desván. Una vez al año miro qué hay dentro, y desde allí rescato o tiro lo que no creo que vuelva a usar. Si no tienes espacio para guardar la ropa, es mejor donarla antes que dejarla colgada en el armario ocupando sitio.
Crea nuevos conjuntos
Una vez esté todo ordenado, continúa con los zapatos, el cajón de la lencería, etc. Cuando termines, empieza a crear conjuntos de piezas que pueden quedar bien. Haz fotos o anótalos, para que tengas algunos conjuntos favorecedores esos días en los que tienes especial prisa.
Organiza tu armario de belleza
El siguiente paso es ir a tu baño o armario de belleza y hacer exactamente lo mismo. Aquí además te recomendaría que tuvieras un neceser para el look que llevas entresemana, y otro más grande en el que puedes guardar los productos que usas sólo los fines de semana, en ocasiones especiales o en ciertas estaciones.
Mi baño no es muy grande y, como te podrás imaginar, tengo un montón de productos de belleza. Añade a los productos que uso normalmente, una tanda de productos que estoy probando para ver qué tal funcionan… Así que, o lo ordeno todo, o mi pareja me echa del baño .
Lo tengo todo organizado de esta forma, y me funciona:
Productos de cuidado diario
No tiene mucho sentido tener a la vista un montón de productos que no utilizas a diario. Así que lo primero que tienes que hacer es sacar todos los productos y dejar fuera sólo los que usas cada día, que son:
Desmaquillador
Tónico
Contorno de ojos
Sérum
Crema de día
Crema de noche
El resto, verdaderamente, lo único que hace es estorbar.
Cesta con lo básico
Yo tengo una pequeña cestita de mimbre en la que pongo todo lo anterior: es la mejor manera de mantener los tarros ordenados y, además, no tener que estar buscando en el armario. También así, te resultará más fácil seguir los pasos de cuidados diarios, porque lo tienes todo muy a mano. Aquí, por ejemplo, he metido el tratamiento de noche del cabello (antes me olvidaba siempre de ponérmelo).
Cesta con los tratamientos específicos
En el mueble del baño, como no tengo cajones, tengo unas cestas de mimbre un poco más grandes que la anterior, en las que clasifico los productos según el tipo. Todos los productos de tratamientos específicos —como las mascarillas, el exfoliante, etcétera—, van en una cesta; en otra pongo los productos del cabello, y uso una última cesta para las horquillas, gomas de pelo... Te aseguro que es la mejor forma de tener todo este “stock” en un orden riguroso.
Neceser de maquillaje de día
Tengo un neceser para el día que, en realidad, es un pequeño maletín que me encanta. Tiene dos plantas: en la de arriba tengo todas las sombras y los pinceles de uso más frecuente (los de la base, el corrector, el de cejas y el de difuminado); y en la parte de abajo tengo todos los polvos, bronceadores, bases de maquillaje, etc. Me gusta tanto este neceser que estoy pensando en comprar otro para poner en él los iluminadores y las sombras de noche.
“Neceser-almacén”
En otro neceser mucho más grande, guardo las sombras de temporada, los polvos más oscuros, los labiales que ahora no uso y algunos productos de repuesto. En realidad, es un maletín de maquillador profesional, pero si no tienes uno, simplemente usa un neceser grande. La idea es no tener todo junto, así no pierdes diez minutos cada mañana buscando la barra de labios que usas cada día, y que nunca encuentras porque está escondida entre otras diez barras.
Brochas y pinceles
Para mí los pinceles son imprescindibles a la hora de realizar un maquillaje. Por eso tengo bastantes, y por eso en el baño tengo un vaso alto en el que pongo todos los pinceles: así no se estropean, y además decoran. Cada domingo limpio todos los pinceles para que entresemana no tenga que pensar en limpiarlos.
Empieza a poner orden
Añade a mi pequeño sistema tus trucos para poner orden. Reserva un día esta semana y empieza a ordenar todo. Debes hacer, esta vez, dos montones: uno con los productos caducados, rotos o que ya no te gustan; y otro con los productos que ahora no utilizas, pero que sí usarás en el futuro.
Limpia tu bolsa de aseo, o mejor, date un capricho y cómprate una nueva, ¡están de rebajas! Limpia cada uno de los productos; la mejor manera de hacerlo es con toallitas desmaquilladoras: todo quedará como nuevo. Por último, deshazte —sin pena— de aquello que ya no te sirve.
Ya verás como al poner todo este orden entre tus prendas y tus productos, el lunes por la mañana no sólo sabrás cómo maquillarte, sino que tendrás ganas de maquillarte y encontrarás todo a la primera…
domingo, 26 de julio de 2009
Consejos para Maquillarse
No pienses que hay que complicar el maquillaje, con tan sólo cinco pasos fáciles podrás conseguir un look muy sensual...
Paso 1: Preparar la piel
Aunque estemos en verano, hay que hidratar y preparar la piel. Puedes optar por una crema con textura gel y una base de maquillaje más ligera, por ejemplo, en polvo suelto. La clave en verano es usar una base ligera y una prebase que te ayude no sólo a crear luminosidad, sino a que el maquillaje te dure toda la noche. Me encanta usar Beauty Flash Balm de Clarins como prebase antes de maquillarme, pero en verano me gusta aún más porque me ayuda a mantener los brillos a raya. También estoy usando ahora la base en polvo suelto Diorskin Nude de Dior.
Paso 2: Broncéate, ¡paso clave!
El siguiente paso, un paso clave en el maquillaje de verano, es usar el polvo bronceador sabiamente. Muchas me preguntáis cómo se utiliza y dónde...
El polvo bronceador se puede utilizar para dar contorno al rostro y para dar color. Si lo usas para dar contorno, debes aplicarlo alrededor del rostro, en la barbilla y bajo el pómulo. Si, por el contrario, lo que quieres es darle un toque de color a tu cara, aplícalo desde la frente hacia abajo y debajo del pómulo, es decir, justo donde normalmente te bronceas de forma natural. Por último, es muy importante aplicar un toque de colorete rosa justo en el centro de la mejilla para dar relieve al rostro y conseguir un acabado aún más natural. Y no olvides que es mejor utilizar poco producto y después ir subiendo poco a poco.
Paso 3: Oro en la mirada
El siguiente paso es maquillar los ojos. Para el verano me gusta jugar con el tono dorado brillante o nacarado, sobre todo para crear un maquillaje de noche...
Aplica una sombra dorada desde la zona del lagrimal hasta el final del ojo en todo el párpado móvil. Pon especial énfasis justo al lado del lagrimal para conseguir ese efecto "chispeante" en la mirada. Después, con un lápiz negro dibuja la línea de las pestañas y difumina con un pincel fino. En la zona externa del ojo pon un poco más de intensidad y aplica un toque de sombra negra para fijar el lápiz. No pongas demasiado negro, en este maquillaje el dorado es el protagonista. A continuación, en el párpado inferior, aplica primero el dorado desde el lagrimal hasta el centro del ojo y luego ligeramente el negro para dar intensidad. Después difumina, aplica doble capa de máscara de pestañas y listo.
Paso 4: Unos labios de verano
En los labios yo prefiero un brillo que dure. Me encantan los de Maybelline, el Superstay Powergloss siempre lo llevo en el bolso: por un lado aplicas el color y por otro das brillo. El tono Glass Rose es uno de mis favoritos para el verano.
Paso 5: Oro en la piel
Para terminar, aplica un iluminador en tono dorado en la parte alta del pómulo, en el escote..., en todas las zonas en las que quieras dar un toque dorado a tu piel.
Paso 1: Preparar la piel
Aunque estemos en verano, hay que hidratar y preparar la piel. Puedes optar por una crema con textura gel y una base de maquillaje más ligera, por ejemplo, en polvo suelto. La clave en verano es usar una base ligera y una prebase que te ayude no sólo a crear luminosidad, sino a que el maquillaje te dure toda la noche. Me encanta usar Beauty Flash Balm de Clarins como prebase antes de maquillarme, pero en verano me gusta aún más porque me ayuda a mantener los brillos a raya. También estoy usando ahora la base en polvo suelto Diorskin Nude de Dior.
Paso 2: Broncéate, ¡paso clave!
El siguiente paso, un paso clave en el maquillaje de verano, es usar el polvo bronceador sabiamente. Muchas me preguntáis cómo se utiliza y dónde...
El polvo bronceador se puede utilizar para dar contorno al rostro y para dar color. Si lo usas para dar contorno, debes aplicarlo alrededor del rostro, en la barbilla y bajo el pómulo. Si, por el contrario, lo que quieres es darle un toque de color a tu cara, aplícalo desde la frente hacia abajo y debajo del pómulo, es decir, justo donde normalmente te bronceas de forma natural. Por último, es muy importante aplicar un toque de colorete rosa justo en el centro de la mejilla para dar relieve al rostro y conseguir un acabado aún más natural. Y no olvides que es mejor utilizar poco producto y después ir subiendo poco a poco.
Paso 3: Oro en la mirada
El siguiente paso es maquillar los ojos. Para el verano me gusta jugar con el tono dorado brillante o nacarado, sobre todo para crear un maquillaje de noche...
Aplica una sombra dorada desde la zona del lagrimal hasta el final del ojo en todo el párpado móvil. Pon especial énfasis justo al lado del lagrimal para conseguir ese efecto "chispeante" en la mirada. Después, con un lápiz negro dibuja la línea de las pestañas y difumina con un pincel fino. En la zona externa del ojo pon un poco más de intensidad y aplica un toque de sombra negra para fijar el lápiz. No pongas demasiado negro, en este maquillaje el dorado es el protagonista. A continuación, en el párpado inferior, aplica primero el dorado desde el lagrimal hasta el centro del ojo y luego ligeramente el negro para dar intensidad. Después difumina, aplica doble capa de máscara de pestañas y listo.
Paso 4: Unos labios de verano
En los labios yo prefiero un brillo que dure. Me encantan los de Maybelline, el Superstay Powergloss siempre lo llevo en el bolso: por un lado aplicas el color y por otro das brillo. El tono Glass Rose es uno de mis favoritos para el verano.
Paso 5: Oro en la piel
Para terminar, aplica un iluminador en tono dorado en la parte alta del pómulo, en el escote..., en todas las zonas en las que quieras dar un toque dorado a tu piel.
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